La primera Asamblea de CGLU Mujeres marca un nuevo hito para las mujeres en el liderazgo local

Jul 8, 2026

 

Tánger, 25 de junio de 2026 –

Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) celebró la primera Asamblea de CGLU Mujeres durante el VIII Congreso de CGLU y la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales, que reunió a alcaldesas, gobernadoras, concejales y lideresas  locales feministas de todas las regiones del mundo con el fin de impulsar una agenda política común en favor de la igualdad y la toma de decisiones con perspectiva de género en la gobernanza local y regional. Convocada bajo el lema «De la representación a la transformación» y con el apoyo de la iniciativa de WYDE Women’s Leadership, la Asamblea reunió a 31 ponentes y más de 300 participantes en una única sesión celebrada en vísperas de la renovación de la Presidencia de CGLU, lo que supuso un importante paso adelante para el Movimiento Municipalista Feminista Global y reafirmó el compromiso global compartido de las mujeres responsables de la toma de decisiones y de las lideresas locales y regionales feministas para impulsar una gobernanza local más inclusiva, democrática e igualitaria, centrada en el cuidado y la solidaridad.

Las mujeres dirigen un número cada vez mayor de ciudades y regiones en todo el mundo; sin embargo, siguen estando infrarrepresentadas en la toma de decisiones a nivel local y subnacional, continúan enfrentándose a barreras estructurales para el liderazgo en todos los niveles y están expuestas de manera desproporcionada al acoso, a prácticas nocivas y a la violencia política —entendida esta en sus diferentes formas: física, psicológica, digital, económica, etc.—. La Asamblea de CGLU Mujeres reafirmó que promover la igualdad no es solo una cuestión de representación o defensa, sino que radica en decisiones muy concretas y viables, capaces de transformar las instituciones, replantear las políticas públicas y la prestación de servicios locales, y cambiar el liderazgo político y la forma en que el poder no solo se distribuye, sino también se ejerce. A lo largo de la sesión, las ponentes destacaron el papel y la posición únicos de los gobiernos locales y regionales, sus asociaciones y sus instituciones, a la hora de construir sociedades más inclusivas, democráticas y centradas en las personas, que no dejen atrás a nadie ni a ningún territorio.

“Ya está naciendo en nuestras manos otra forma de gobernar”, afirmó Fatimetou Abdel Malick, presidenta de la Comisión Permanente de Igualdad de Género de CGLU y presidenta del Consejo Regional de Nuakchot, al describir la Asamblea como un momento decisivo para el Movimiento Municipalista Feminista y hacer un llamamiento a las mujeres y a las líderes locales feministas para que defiendan la democracia y la igualdad en un momento de creciente reacción contra no solo los derechos básicos de las mujeres, sino también contra las comunidades vulnerables y marginadas de todo el mundo. Reflexionó sobre los avances logrados a lo largo de años de defensa colectiva en el seno de CGLU y destacó el papel del liderazgo feminista local y regional en la construcción de sociedades más inclusivas, solidarias y democráticas. Paola Pabón, prefecta de la provincia de Pichincha, reforzó este mensaje al destacar la responsabilidad de los gobiernos locales y regionales de traducir los compromisos políticos en acciones transformadoras concretas. Basándose en la experiencia de Pichincha, presentó el sistema de atención de la provincia y sus doce centros de apoyo a mujeres, niños y poblaciones vulnerables afectadas por la violencia de género.

Situando el debate en un contexto global más amplio, Myriem Ouchen Noussairi, jefa de la oficina de ONU Mujeres en Marruecos, recordó que no puede haber una democracia inclusiva sin la participación plena, igualitaria y efectiva de las mujeres.

Citando datos de ONU Mujeres y la UIP, destacó que, en enero de 2026, solo 30 mujeres ocupaban cargos de jefa de Estado o de Gobierno en todo el mundo, las mujeres ocupaban el 27,5 % de los escaños parlamentarios y sólo dos países habían alcanzado la paridad en el gobierno local. Asimismo, invitó a Tánger a sumarse a la Iniciativa Global de ONU Mujeres para Ciudades Seguras y Espacios Públicos Seguros y presentó la Recomendación General n.º 40 de la CEDAW como hoja de ruta para la paridad en la toma de decisiones.

 

Del legado del Movimiento Municipalista Feminista a la construcción de futuros sostenibles e inclusivos

A continuación, la Asamblea abordó el legado del Movimiento Municipal Feminista y el liderazgo necesario para su próxima fase. Al presentar el debate, Ana Falú, asesora CGLU Ubuntu en materia de igualdad, recordó a los participantes que “esta es la hora de las mujeres”, y pidió que estas décadas de trabajo de defensa se tradujeran en un cambio institucional duradero.

Las ponentes reconocieron los avances logrados en el fortalecimiento de la participación política de las mujeres, el impulso de la legislación contra la violencia de género, la ampliación de las inversiones en los sistemas de cuidados y la creación de redes internacionales de mujeres líderes locales. Al mismo tiempo, subrayaron que la representación por sí sola ya no es suficiente. “Las mujeres en la política local no somos invitadas. Somos arquitectas”, afirmó Rohey Malick Lowe, alcaldesa de Banjul, instando a las mujeres líderes a ir más allá de la representación simbólica y seguir configurando las instituciones desde dentro.

Este mensaje fue compartido por Célestine Ketcha Courtès, ministra de Vivienda y Desarrollo Urbano de Camerún y expresidenta de la Red de Mujeres Elegidas Localmente de África (REFELA) —un actor determinante en el avance del Movimiento MunicipalistaFeminista Global y la agenda de la igualdad en todo el mundo—, así como por Chioniso Michelle Murinda, concejala del Consejo del Distrito de Chegutu, quien argumentó que “la representación sin transformación es visibilidad sin poder” Hablando desde la perspectiva de una nueva generación de mujeres líderes, subrayó que la igualdad debe transformar no solo quién ocupa los cargos públicos, sino también cómo se configuran las decisiones, los presupuestos y las instituciones.

 

Del compromiso a la gobernanza: la agenda política de CGLU Mujeres

Pasando de la reflexión a la acción, la Asamblea tradujo esos principios en una agenda compartida para los gobiernos locales y regionales capaz de influir en la acción multilateral global. A través de una serie de intervenciones políticas, las participantes exploraron seis prioridades interrelacionadas: la participación política de las mujeres, la financiación de la igualdad, la erradicación de la violencia contra las mujeres y las niñas, los sistemas locales de atención, la justicia climática, la accesibilidad y la inclusión.

En cuanto a la participación política, Milka Areba, presidenta de REFELA-Kenia, reclamó mecanismos más sólidos para garantizar la paridad, la financiación y la protección de las mujeres en la política. Fatiha El Moudni, alcaldesa de Rabat y tesorera de CGLU, subrayó que la representación es solo el punto de partida y que la financiación sostenible es esencial para convertir los compromisos en resultados. En cuanto a la erradicación de la violencia contra las mujeres, Khady Niang, tenienta de Alcalde de Dakar, abogó por estrategias integrales que combinen la prevención, la protección, la justicia y la autonomía económica de las mujeres, mientras que Mayra Mendoza, alcaldesa de Quilmes, instó a los gobiernos locales y regionales a dejar de normalizar la violencia política contra las mujeres.

Los cuidados se perfilaron como uno de los mensajes políticos definitorios de la Asamblea. En lugar de presentarlos únicamente como una política social, las ponentes definieron los cuidados como una infraestructura pública esencial capaz de reforzar la igualdad, la cohesión social, la resiliencia económica y la gobernanza democrática. “El cuidado es infraestructura pública”, argumentó Flora Maboa-Boltman, vicepresidenta de la Asociación Sudafricana de Gobiernos Locales (SALGA), mientras que Illiza Sa’aduddin Djamal, alcaldesa de Banda Aceh, describió el cuidado como “un acto político”, recordando cómo el liderazgo de las mujeres y la prestación de servicios públicos sensibles al género contribuyeron a la recuperación de la ciudad tras el tsunami del océano Índico de 2004.

La Asamblea también amplió el debate sobre la igualdad al situar la accesibilidad, la inclusión y el liderazgo juvenil en el centro de la gobernanza local democrática. Patricia Morla, la primera mujer con discapacidad elegida en dos ocasiones para un cargo municipal en Villa Carlos Paz, defendió que la experiencia vivida es en sí misma una fuente de liderazgo político. Victoria Mozgacheva, tenienta de alcalde de Bishkek, recordó a las participantes que la inclusión comienza con el acceso igualitario a las oportunidades, mientras que Sanjolli Padhy, de la Fundación YPF y de la Coalición de Acción sobre Movimientos Feministas y Liderazgo del Foro Generación Igualdad, pidió que los recursos y el poder de decisión llegarán directamente a los movimientos feministas y juveniles de base.

 

Mirando hacia el futuro

Celebrada en vísperas de la elección de la nueva Presidencia de CGLU, la Asamblea de CGLU Mujeres también miró hacia el futuro de la Organización y el papel del municipalismo feminista a la hora de definir su orientación política. Las participantes reafirmaron la necesidad de seguir reforzando el liderazgo de las mujeres en toda la red de  CGLU y de garantizar que la igualdad siga siendo un elemento central de la agenda democrática de la Organización.

Reflexionando sobre los debates, Emilia Saiz, secretaria general de CGLU, recordó a las participantes que el debate iba más allá de las candidaturas individuales o de los resultados electorales, y se centraba en el tipo de liderazgo que la Organización Mundial necesita para los próximos años. “Sea cual sea la Presidencia que resulte elegida, debe ser una Presidencia que apoye la igualdad”, afirmó, reafirmando que el liderazgo de las mujeres y la igualdad de género deben seguir ocupando un lugar central en los compromisos políticos de CGLU.

En este sentido, se destacaron alianzas como la iniciativa de WYDE Women’s Leadership, impulsada por ONU Mujeres y cofinanciada por la Comisión Europea como esenciales para dar continuidad a este compromiso político, conectando a las mujeres líderes locales, reforzando las capacidades y garantizando que la igualdad siga estando integrada en la agenda futura de CGLU.

Cómo convicción compartida recogida en el Documento Final de Tánger, y como contribución esencial a la Coalición Social Local de CGLU y a la hoja de ruta política para los gobiernos subnacionales en los próximos años, los debates en Tánger concluyeron que el futuro de la democracia local no solo depende de aumentar la representación de las mujeres en las instituciones políticas, sino de transformar el liderazgo, la gobernanza y la acción pública para que la igualdad, el cuidado y la inclusión se conviertan en principios definitorios de la gobernanza local y de un multilateralismo renovado.